
La valorización de las canastas básicas en Tucumán durante abril de 2026 arrojó cifras que, por primera vez en meses, se sitúan por debajo del nivel inflacionario general. Según los datos difundidos por la Dirección de Estadística de la Provincia (DEP), la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró un incremento mensual del 2,0%, mientras que la Canasta Básica Total (CBT) subió un 2,4%. Ambos indicadores se posicionaron por debajo del 2,7% de inflación medido por el organismo provincial para el mismo periodo, lo que marca un respiro estadístico frente a la suba de precios generalizad. A pesar de esta desaceleración mensual, el costo de vida para no caer en la indigencia o la pobreza sigue exigiendo ingresos significativos a las familias tucumanas, con una variación interanual que todavía se mantiene por encima del 32%.

El informe pone especial énfasis en el Hogar Tipo 2, definido como un grupo familiar de cuatro integrantes compuesto por un jefe de 35 años, su cónyuge de 31 años, una hija de 8 y un hijo de 6 años. Para que este núcleo familiar no fuera considerado indigente en abril, necesitó un ingreso superior a los $620.383 para cubrir exclusivamente sus necesidades alimentarias.
Por otro lado, para superar la línea de pobreza—que incluye bienes y servicios no alimentarios—, esa misma familia requirió un total de $1.235.035.

Al desglosar este último valor de la CBT, se desprende que una familia tipo en Tucumán necesitó, en promedio, $41.168 por día para cubrir el costo total de vida y no ser considerada pobre. Estos valores se calculan a partir de un "adulto equivalente" que, de forma individual, requirió $200.771 para no ser indigente y $399.688 para no ser pobre durante el mes de abril.
Al comparar los datos locales con los informados por el INDEC para el Gran Buenos Aires (GBA), se observan diferencias sustanciales que favorecen el costo de vida en la provincia. Mientras que en Tucumán el adulto equivalente para no ser pobre necesita $399.688, en el GBA esa cifra se eleva a $475.653. Esto representa una diferencia neta de $75.965 por adulto, lo que significa que vivir en Buenos Aires es un 19% más caro que en Tucumán en términos de canasta total.

Esta brecha se profundiza al analizar el Hogar Tipo 2: la familia porteña o del conurbano necesitó $1.469.768 para no ser pobre, contra los $1.235.035 de la familia tucumana. La diferencia en términos nominales para un hogar completo asciende a $234.733, manteniendo la brecha porcentual del 19% entre ambas jurisdicciones.
En cuanto a la composición de la canasta alimentaria, que incluye 60 bienes básicos, algunos productos mostraron subas muy por encima del promedio. La cebolla lideró los aumentos con un 18,6%, seguida por la papa (9,9%), la leche fluida (8,8%), el choclo (7,0%) y la carne molida (6,2%). Finalmente, el reporte del sector sociedad de la DEP destaca que la variación interanual de la CBA (indigencia) respecto a abril de 2025 fue del 34,2%, mientras que la CBT (pobreza) acumuló un alza del 32,3% en los últimos doce meses.

Estas cifras reflejan que, aunque el mes de abril dio un respiro frente a la inflación general del 2,7%, el esfuerzo de los hogares para cubrir las necesidades básicas sigue siendo una meta difícil de alcanzar para gran parte de la población.